Durante años pareció cosa de películas antiguas. Hoy la americana cruzada ha vuelto, más ligera y más favorecedora, y es una de las formas más elegantes de llevar traje. Te explicamos cómo es y cómo llevarla bien.
Qué la distingue
En una americana cruzada, un delantero se monta sobre el otro y la chaqueta se cierra con dos filas de botones. Suele tener cuatro o seis botones visibles, de los que solo se abrochan algunos, y casi siempre lleva solapa de pico.
Del mar a la sastrería
Su origen está en las chaquetas de los marineros, que se cruzaban sobre el pecho para proteger del viento. De ahí pasó a la sastrería y se convirtió en un clásico de la elegancia masculina.
A quién favorece
- Marca hombros y pecho y estiliza la cintura, así que da estructura a la figura.
- Sienta muy bien a los hombres altos y delgados, y también a quien busca un aspecto más robusto.
- Si eres de complexión ancha, elige colores oscuros, lisos o con raya diplomática, que alargan.
Una americana cruzada bien ajustada da al traje una presencia que pocas prendas consiguen.
Las reglas para llevarla
- Abrochada. A diferencia de la de dos botones, la cruzada se lleva cerrada también de pie. Puedes desabrocharla al sentarte.
- El botón de abajo, suelto. En los modelos de seis botones se suele dejar sin abrochar el último.
- Bien ajustada. Al tener más tela delante, el ajuste de la cintura es clave; por eso los arreglos marcan la diferencia.
Cuándo llevarla
Reuniones importantes, eventos de tarde, cenas e invitado de boda cuando quieres un traje con carácter. En raya diplomática es una apuesta segura para la oficina.
El consejo de Alcatraz
Pruébatela con la camisa y la corbata que pensabas llevar: una cruzada cambia las proporciones y conviene verlo todo junto. En nuestra tienda de Valencia te hacemos los arreglos en 7 días, y puedes reservarla online por 39,90 €.
Todos nuestros trajes cruzados están en la guía de la americana cruzada.